sábado, 13 de abril de 2013

TEÓRICO Nº 3: LA SEMIÓTICA

12 de abril

Guías de lectura

DISEÑO.COM Capítulo 2 “La semiótica”
1. La reseña biográfica de Peirce con relación a su modo de pensamiento.
2. Principio del pragmatismo.
3. Deducción, inducción, abducción.
4. La abducción como “argumento originario” o “instinto de adivinar”.
5. El pensamiento triádico.
7. Primera definición de signo para Peirce.
8. Segunda definición de signo para Peirce.
9. Qué es la semiosis.
10. Representamen, Objeto, e Interpretante.
11. El Interpretante: pensamiento que interpreta. La semiosis ilimitada.
12. Otros casos de pensamiento triádico. Ejemplos.
13. Las relaciones del Representamen con el Objeto.
14. Las relaciones del Representamen con “su” Objeto.
15. Icono, Índice y Símbolo.

DISEÑO.COM Capítulo 3 “Semiologías y semióticas”
1. Otros autores de la problemática del signo.
2. Analogías y diferencias entre semiología y semiótica.

Nota: En el capitulo 3 de DISEÑO.COM hago una referencia final a cierta síntesis entre semiología y semiótica. Aclaro que se trata de una síntesis epistemológica y de ningún modo la concibo como la mezcla o transposición de términos de las dos corrientes de pensamiento. En realidad, dicha síntesis escapa a las consideraciones sobre signo que necesitamos en un curso de comunicación para diseño. Durante este curso mantendremos la semiología y la semiótica por separado.

TEXTOS COMPLEMENTARIOS OBLIGATORIOS

1.- Peirce por Peirce
Aquí van algunos fragmentos tomados de La ciencia de la semiótica de Charles S. Peirce. Los subtítulos Sobre índice, Sobre Símbolo y Sobre ícono. son míos.
Los textos que siguen fueron transcriptos sic del original. Encontrará unas cuantas palabras con Mayúscula inicial, otras con Mayúscula inicial en itálica, otras en itálica y con minúsculas, y también algunas en “minúsculas” ente comillas. Se presentan de ese modo porque son categorías o definiciones del autor.
También, es posible que le parezca que a veces “faltan” la coma, el punto y coma, el punto, o el punto y aparte. Hallará, además, algunas palabras repetidas.
He señalado varias veces que los textos de Charles S. Peirce no sólo son profundos y complejos sino que, además, su estilo es atiborrado.
De todos modos -para no ser mezquino, ni vago-: “¡con ustedes: Peirce!”.

Sobre índice
(...) Examinemos algunos ejemplos de índices. Veo un hombre con un andar ondulado, lo cual es una probable indicación de que se trata de un marinero. Veo un hombre de piernas algo curvadas, con pantalones de pana, polainas y chaqueta. Son probables índices de que se trata de un jinete o algo parecido. Unos golpecitos en una puerta cerrada son un índice. Cualquier cosa que atraiga la atención es un índice. Cualquier cosa que nos sobresalte es un índice, en cuanto marca la articulación entre dos partes de una experiencia. Cuando un conductor grita ¡cuidado! a un peatón para llamar su atención y hacer que se ponga a salvo, en la medida que esta palabra está destinada simplemente a actuar en el sistema nervioso del que la oye y hacer que se aparte, es un índice, porque lo que se busca es ponerlo en real conexión con el objeto que, en este caso, es su propia situación en relación con el vehículo que se aproxima. Algunos índices son instrucciones más o menos detalladas sobre lo que el receptor debe hacer para colocarse a sí mismo en conexión directa de experiencia con la cosa significada.
Ninguna aseveración fáctica puede hacerse sin recurrir a algún signo que sirva como índice. Si A le dice a B “hay un incendio”, B preguntará “¿dónde?”, como consecuencia de lo cual A deberá forzosamente recurrir a un índice, aun cuando solo quiera referirse a algún lugar del universo real, pasado y futuro. De lo contrario, sólo habrá expresado que hay una idea tal como la del incendio, lo cual no daría ninguna información, porque, salvo que ya fuera conocida, la palabra “incendio” sería inteligible. Si la respuesta de A hubiese sido “más o menos a mil metros de acá”, la palabra “acá” es un índice, dado que tiene exactamente la misma fuerza que si hubiera señalado un punto preciso del terreno entre A y B. (...)
RELEA Y AGREGUE OTROS EJEMPLOS.

Comentario:
Debido a que el signo indicial coexiste con su objeto, resultan muy simples algunos signos tales como el piso mojado, el termómetro de mercurio o la veleta (encontrará unos cuantos ejemplos de índices en la página 49 del capítulo 2 “La semiótica” de diseño.com).
En este fragmento Peirce se refiere a palabras como “cuidado” o “acá”, que en determinado contexto funcionan como signos índices. La palabra “cuidado”, en una oración como “el cuidado de la ropa”, no es un índice, es un símbolo.

Sobre símbolo
(...) La palabra símbolo tiene tantos significados que sería dañar el lenguaje agregarle otro nuevo. No pienso que la significación que le adscribo, la de un signo convencional, o bien dependiente de un hábito (innato o adquirido), sea tanto un nuevo significado como una vuelta al significado original. Etimológicamente significaría algo arrojado conjuntamente, tal como embolum es algo arrojado dentro de una cosa. Se dice generalmente que en la palabra símbolo el arrojar conjuntamente debe ser entendido como “conjeturar”; pero, si así fuera, deberíamos hallar alguna ocasión, al menos, en la que significara conjetura, y éste es un significado que podemos buscar en vano en toda la literatura. Pero los griegos usaron “arrojar conjuntamente” (symballein) con mucha frecuencia para designar la realización de un contrato o un convenio. (...)
Cualquier palabra común, tal como “dar”, “pájaro”, “matrimonio”, puede constituir un ejemplo de símbolo. Es aplicable a cualquier cosa que pueda realizar la idea conectada con la palabra: pero en sí misma, no significa esas cosas. No nos muestra al pájaro de que se trata, no encarna delante de nuestros ojos el acto de dar o el de contraer matrimonio, pero implica que somos capaces de imaginar esas cosas y que hemos asociado las respectivas palabras con ellas. (...)
RELEA Y AGREGUE OTROS EJEMPLOS.

Sobre ícono
Un Ícono es un Representamen cuya Cualidad Representativa es una Primeridad de él en tanto Primero. Esto es, una cualidad que el ícono posee en tanto cosa lo vuelve apto para ser un Representamen. Así, cualquier cosa es apta para ser un Sustituto de otra cosa a la que es similar (1). (La concepción de “sustituto” involucra la de intencionalidad y, por lo tanto, la de Terceridad genuina). Un Representamen por Primeridad nada más solamente puede tener puede tener un Objeto similar. Un Signo por Primeridad es una imagen de su objeto y, para expresarlo más estrictamente, sólo puede ser una idea, porque debe producir una idea interpretante; y un objeto externo provoca una idea mediante una reacción sobre el cerebro. Una posibilidad singular es un ícono únicamente en virtud de su cualidad; y su objeto solamente puede ser una Primeridad. Pero un signo puede ser icónico, es decir, puede representar a su objeto predominantemente por su similaridad, con prescindencia de su modo de ser. Si fuera necesario designarlo con un sustantivo, un representamen icónico podría llamarse hipoícono (2). Cualquier imagen material, tal como un cuadro de un pintor, es ampliamente convencional en su modo de representación; pero considerada en sí misma, sin necesidad de etiqueta o designación alguna, podría ser denominada un hipoícono (3).
Los hipoíconos pueden ser clasificados a grandes rasgos de acuerdo con el modo de Primeridad que comparten. Aquellos que comparten cualidades simples, o Primeras Primeridades, son imágenes; los que representan las relaciones primordialmente diádicas, o como consecuencia de tales, de las partes de algo por medio de relaciones análogas entre sus propias partes (4), son diagramas; aquellas que representan el carácter representativo de un representamen representando un paralelismo en alguna otra cosas, son metáforas. (5) (…)

Notas:
(1) Un objeto, en principio, es siempre signo de sí mismo.
(2) Dejo la denominación de hipoícono para ser fiel al texto. En nuestro curso seguiremos refiriéndonos a este tipo de signos como íconos.
(3) Fíjese que dice “pero considerada en sí misma”: se refiere a (la) imagen y no al (el) cuadro. En su “modo de representación”un cuadro es un símbolo (es una convención) y, como “imagen en sí misma” es un ícono. Según el estilo del pintor, puede ocurrir que una parte, o la totalidad de la imagen, resulten ser un ícono-imagen, un ícono-diagrama o un ícono-metáfora.
(4) Dos ejemplos. El plano de una casa “presenta relaciones análogasentre sus propias partes”, esto es: entre plano y casa.
Lo mismoocurre con la moldería de indumentaria.
Ambos ejemplos se distinguen en que un molde se presenta siempre en una escala 1:1 con la parte del vestido que representa. El último caso es válido para cualquier molde, de cualquier objeto, por definición. Sí, claro, por definición de molde.
(5) Releyendo a Peirce: “aquellas que representan el carácter representativo de un representamen representando…”. Representan – representativo – representamen - representando: es una buena “representación” del estilo de Peirce. Ya dije que su estilo es atiborrado. Igual, vale la pena leerlo.
RELEA Y AGREGUE OTROS EJEMPLOS.

2.- Acerca de otra sabiduría…
Fragmento extraído del libro “Los objetos singulares. Arquitectura y filosofía” de Jean Baudrillard y Jean Nouvel, Fondo de Cultura Económica, 2006.

Jean Baudrillard (en adelante J.B.): ¡Pero yo no hago una mística de la espontaneidad! De hecho, hay que aceptar la invitación de la serendipity.
Jean Nouvel (en adelante J.N.): ¿Serendipity?

J.B. Serendipity, sí. De hecho, nadie conoce su definición exacta… Es el hecho de buscar algo y encontrar completamente otra cosa.
J.N. ¡Pero yo soy un adepto de ese deporte! El M. Jourdain (1) de la serendipity…

J.B. ¡Lo esencial es haberlo buscado! Incluso si pasas al lado de lo que habías buscado inicialmente, el movimiento de la búsqueda se desplaza, y se descubre otra cosa… La noción de serendipity existe entre los anglosajones, y se aplica sobre todo al dominio de las ciencias. Es también el nombre de una revista londinense en la que encuentras todo lo que quieres, ¡salvo lo que venías a buscar! La palabra proviene del sánscrito. Es un muy bello término para decir “la sabiduría”, está arraigado en la literatura sagrada hindú desde hace siglos.
J.N. En el fondo, se busca algo, pero nunca se sabe qué. Cuando se busca, todo va bien… por fortuna, en arquitectura no hay nunca una sola respuesta correcta. Hay millones lamentables y hay algunas miles excitantes. Basta encontrar una realizable. Pero estas respuestas son de una simplicidad extraña; paradójicamente, buscan ser evidentes pero son indescifrables. No hay nada más insoportable que un edificio cuyas recetas se conocen de memoria. En las conferencias sobre arquitectura, uno escucha a menudo esas recetas de cocina que conducen a la creación de un edificio. No siempre hay necesidad de decir cómo se ha hecho algo, de revelar la estrategia de la arquitectura, pero sí la de crear el misterio indispensable para una cierta seducción.

(1) M. Jourdain es un personaje (de la comedia-ballet “El burgués gentilhombre”, de Moliere) que pretende adquirir los modales de los aristócratas que frecuentan la Corte, para así llegar él a ser un hombre distinguido, noble y de alto rango como sus ídolos. Invita a gente distinguida, “dioses” para él, a cenar en su casa, dándoles grandes banquetes y favores con la esperanza de que le den a cambio algún reconocimiento, lo cual sería un inmenso honor. También se dedica a aprender todo aquello que le parece indispensable: el manejo de las armas, el baile, la música, la filosofía..., pero sin interesarle de veras, sino únicamente para imitar lo mejor posible a un elegante y distinguido noble.

3.- Cuando leemos imágenes
Por Silvia Hopenhayn
Publicado en el diario La Nación, el miércoles 10 de abril de 2013.

El auge de la novela gráfica no es mero facilismo de lectura. Es también una propuesta de belleza complementaria y contemporánea. Se trata de aquellos libros -pueden ser novelas clásicas o relatos del presente- que vienen ilustrados, un fenómeno editorial que suele recibirse con desconcierto; a veces bajo la forma del festejo, y otras, del rechazo. El problema es cuando se mutilan los textos en función del dibujo o cuando se limita la gráfica por prepotencia de la escritura. No es fácil llegar a un buen acuerdo.
Me remito esta vez a tres libros de reciente publicación: uno que es puro trazo; otro, una historieta, y por último, una novela gráfica.

El primero es un pequeño gran libro para público infantil. Ya su título cautiva: Una idea de perro (editado por Capital Intelectual en su colección Aerolitos, con delicado diseño de Ariana Jenik). El autor, Roberto Prual-Reavis, es un diletante francés, camarero, profesor de dibujo y publicista. El relato, breve y simple, está contado con dibujos. Como no hay palabras, la lectura es personal; o sea, cada lector tendrá las suyas. En este sentido el título, Una idea de perro , es original, ya que, justamente, la idea no aparece escrita. La historia comienza con un perro que da vueltas por la hoja, como si estuviera midiendo su alcance bidimensional. Cuando llega al borde superior, se topa con un pájaro que se lo lleva de paseo por las siguientes páginas. Llegan a una isla donde al perro le dibujan sus propias alas. Pero lo propio no es necesariamente lo adquirido. El perro se encontrará con otro pájaro que ha perdido sus alas...

El segundo libro tiene de protagonista a un pájaro de vuelo cómicamente restringido. En realidad es un pollo, o un pato o un faisán. Sin alas ni silla. Los pollos no tienen sillas (editado por El Cuenco de Plata), del genial autor argentino-francés Copi, es una historieta donde el famoso pato o pollo o faisán (en definitiva, el álter ego de Copi) se encuentra con otro personaje famoso del mismo autor: la amarga y desopilante "mujer sentada". La risa amalgama dibujo y texto en una especie de absurda humorada existencial.

Por último, la publicación más reciente: Beya (Eterna Cadencia), de Gabriela Cabezón Cámara, con dibujos de Iñaki Echeverría, una auténtica novela gráfica. Es una historia feroz y descarnada que hace doler los ojos, tanto por lo que se dice como por lo que se ilustra. El título remite a La bella durmiente , el clásico infantil, pero aquí la bella con "y" es una prostituta de los bajos fondos que se rebela en medio de la perversión. Es un retrato en movimiento, durísimo y dramático, de la trata de personas, donde la palabra (latigazos líricos) de la autora entra en comunión con la imagen (trazos desvelados) del ilustrador.

Un libro infantil, con el dibujo de una idea; una historieta cómica, tan absurda como cotidiana, y una novela gráfica de entrega y denuncia a la vez. Tres libros muy distintos que abrevan en el trazo para dar cuenta de los límites de la existencia (y quizá también de la escritura).

Aplicación conceptual

A.-
En las páginas que siguen ("las páginas que siguen" las conseguirá sólo en el local de fotocopias) encontrará una buena cantidad de casos para aplicar la definición de signo según Peirce, las relaciones entre el Representamen, el Objeto y el Interpretante y, además, desarrollar algunas semiosis ilimitadas.
En estos casos hay “de todo un poco”: historietas (viñetas), publicidades, dibujos, moldes, marcas comerciales, etc.
Encontrará isologos. Un isologo es un dispositivo (por lo general, gráfico) que combina una imagen y un texto. La palabra isologo lo indica:
ISO significa “igual, o similar” (por ejemplo, las isotermas son puntos geográficos con la misma temperatura, las isobaras son puntos geográficos con la misma presión y así podríamos seguir).
LOGO significa “tratado, regla, estudio, palabra” (por ejemplo la psicología es el estudio de la psiquis, la semiología es el estudio de los signos, etc.).
Entonces, si un isologo es más “ISO” que “LOGO” estaremos en presencia de un ícono simbólico; si un isologo es máa “LOGO” que “ISO” estaremos en presencia de un símbolo icónico.
Es posible que la imagen y el texto no se encuentren “separados”, aunque será interesante reflexionar cómo se vinculan entre sí para dar un sentido determinado. También, puede ocurrir que el mismo signo sea un ícono con forma de texto o un texto tome una forma icónica.
Por lo tanto, en los casos que se presentan a continuación:

1. Encuentre y explique las relaciones del REPRESENTAMEN con el OBJETO y el INTERPRETANTE según se trate de símbolos, símbolos con carga icónica, íconos, íconos con carga simbólica.
Si toma en cuenta el contexto en los cuales estos casos podrían presentarse, también encontrará para explicar:

2. Índices, índices con carga simbólica o símbolos con carga indicial.
Pero, en realidad, no hace falta que imagine contextos muy sofisticados: si señala y argumenta bien el REPRESENTAMEN, el OBJETO y el INTERPRETANTE de cada caso, podrá definir con claridad, sin dudas, qué tipo de signo se trata.
Puede ocurrir ( es posible en muchos casos) que encuentre más de un signo en cada caso. Por lo tanto:

3. Explique cada uno de esos signos y la relación que se establece entre ellos.

No se trata de acertar sino de reflexionar. Recomiendo que estudie y ejercite durante la semana para, luego, compartir y/o confrontar sus dudas y certezas en la clase de trabajos prácticos. Escuchar (oír) que “tal cosa” es un ícono, un índice o un símbolo y anotarlo es una práctica que sirve para poco y nada; basta modificar un poco el caso para “volver a empezar” en el TP1 o en el Primer Parcial.
Los conceptos no se despachan en 10-15 segundos, se elaboran.
Ya lo mencioné al principio;, encontrará casos de distinto orden, rubro (o género).

4. Tome, por lo menos, uno de cada rubro o género y desarrolle una Semiosis Ilimitada.
Ojo con los INTERPRETANTES: amor, Dios, ideología, etc. son generalizaciones que pueden ser interpretantes de una gran cantidad de signos (con estos cuatro, casi todos) Si incluye inmediatamente una generalidad, la semiosis será muy limitada y no explicará casi nada.

Una recomendación: en un signo en el que tenga bien definidos y explicados el REPRESENTAMEN, el OBJETO y el INTERPRETANTE, intercale otros INTERPRETANTES que determinarán otros OBJETOS.
Luego sí, a partir del INTERPRETANTE superior siga desarrollando la semiosis ilimitada “hacia “arriba” hasta alcanzar un INTERPRETANTE general (que puede ser uno de los citados como ejemplo, o cualquier otro).
En la gran mayoría de los casos se puede también aplicar “Funciones de lenguaje”, “Mitologías” y “Operaciones retóricas”.
Ya veremos esos temas en las próximas clases y podremos volver a este corpus.
A modo de pizarra de bodegón.
“¡HOY: PEIRCE!”

B.-
Frases de Peirce

Si leyó el capítulo 2 de DISEÑO.COM, el texto complementario “Peirce por Peirce”, entendió y aplicó los conceptos básicos de Representamen, Objeto e Interpretante en los logos e isologos que se adjuntan en la versión papel de este apunte, entendió bien las nociones de semiosis y semiosis ilimitada, podrá relacionar las siguientes frases con todo lo anterior.

“Si el hombre fuera inmortal podría estar perfectamente seguro de que verá el día en el que todo aquello en lo que confió traicionará su confianza.”

“Tanto el mal razonamiento como el buen razonamiento son posibles; y en este hecho está el fundamento del lado práctico de la lógica.”

“Cada hombre está completamente convencido de que existe la verdad, o no haría ninguna pregunta.”

“Decir, por lo tanto, que el pensamiento no puede ocurrir en un instante, sino que requiere un tiempo, no es sino otra forma de decir que todo pensamiento debe ser interpretado en otro, o que todo pensamiento está en signos.”

“No pretendamos dudar en filosofía aquello de lo que no dudamos en nuestros corazones.”

“Toda la evolución de la que sabemos procede de lo vago a lo definido.”

“La mera imaginación sería meramente insignificante; sólo la falta de imaginación es mera.”

Para la clase de trabajos prácticos del viernes 19 de abril:
Estudiar:

En DISEÑO.COM:
Capítulo 2 “La semiótica”
Capítulo 3 “Semiologías y semióticas”

En éste Apunte:
- “Peirce por Peirce”
- “Acerca de ora sabiduría”
- “Cuando leemos imágenes”

Desarrollar la Aplicación conceptual (“A” y “B”).

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