jueves, 7 de abril de 2011

Teórico Nº 3: "La semiótica"



8 de abril



TEÓRICO Nº 3

LA SEMIÓTICA



Guías de lectura


DISEÑO.COM Capítulo 2 “La semiótica”



1. La reseña biográfica de Peirce con relación a su modo de pensamiento.
2. Principio del pragmatismo.
3. Deducción, inducción, abducción.
4. La abducción como “argumento originario” o “instinto de adivinar”.
5. El pensamiento triádico.
7. Primera definición de signo para Peirce.
8. Segunda definición de signo para Peirce.
9. Qué es la semiosis.
10. Representamen, Objeto, e Interpretante.
11. El Interpretante: pensamiento que interpreta. La semiosis ilimitada.
12. Otros casos de pensamiento triádico. Ejemplos.
13. Las relaciones del Representamen con el Objeto.
14. Las relaciones del Representamen con “su” Objeto.
15. Icono, Índice y Símbolo.



DISEÑO.COM Capítulo 3 “Semiologías y semióticas”



1. Otros autores de la problemática del signo.
2. Analogías y diferencias entre semiología y semiótica.



Nota: En el capitulo 3 de DISEÑO.COM hago una referencia final a cierta síntesis entre semiología y semiótica. Aclaro que se trata de una síntesis epistemológica y de ningún modo la concibo como la mezcla o transposición de términos de las dos corrientes de pensamiento. En realidad, dicha síntesis escapa a las consideraciones sobre signo que necesitamos en un curso de comunicación para diseño. Durante este curso mantendremos la semiología y la semiótica por separado.






TEXTOS COMPLEMENTARIOS OBLIGATORIOS






Peirce por Peirce

Aquí van algunos fragmentos tomados de La ciencia de la semiótica de Charles S. Peirce. Los subtítulos Sobre índice, Sobre Símbolo y Sobre ícono son míos. Por si no quedó claro: lo que está en Times New Roman es Peirce, lo que está en Arial es mío.

Los textos que siguen fueron transcriptos sic del original. Encontrará unas cuantas palabras con Mayúscula inicial, otras con Mayúscula inicial en itálica, otras en itálica y con
minúsculas, y también algunas en “minúsculas” ente comillas. Se presentan de ese modo porque son categorías o definiciones del autor.


También, es posible que le parezca que a veces “faltan” la coma, el punto y coma, el punto, o el punto y aparte. Hallará, además, algunas palabras repetidas.
He señalado varias veces que los textos de Charles S. Peirce no sólo son profundos y complejos sino que, además, su estilo es atiborrado.


De todos modos -para no ser mezquino ni vago-: “¡con ustedes: Peirce!”.





Sobre índice

(...) Examinemos algunos ejemplos de índices. Veo un hombre con un andar ondulado, lo cual es una probable indicación de que se trata de un marinero. Veo un hombre de piernas algo curvadas, con pantalones de pana, polainas y chaqueta. Son probables índices de que se trata de un jinete o algo parecido. Unos golpecitos en una puerta cerrada son un índice. Cualquier cosa que atraiga la atención es un índice. Cualquier cosa que nos sobresalte es un índice, en cuanto marca la articulación entre dos partes de una experiencia. Cuando un conductor grita ¡cuidado! a un peatón para llamar su atención y hacer que se ponga a salvo, en la medida que esta palabra está destinada simplemente a actuar en el sistema nervioso del que la oye y hacer que se aparte, es un índice, porque lo que se busca es ponerlo en real conexión con el objeto que, en este caso, es su propia situación en relación con el vehículo que se aproxima. Algunos índices son instrucciones más o menos detalladas sobre lo que el receptor debe hacer para colocarse a sí mismo en conexión directa de experiencia con la cosa significada.






Ninguna aseveración fáctica puede hacerse sin recurrir a algún signo que sirva como índice. Si A le dice a B “hay un incendio”, B preguntará “¿dónde?”, como consecuencia de lo cual A deberá forzosamente recurrir a un índice, aun cuando solo quiera referirse a algún lugar del universo real, pasado y futuro. De lo contrario, sólo habrá expresado que hay una idea tal como la del incendio, lo cual no daría ninguna información, porque, salvo que ya fuera conocida, la palabra “incendio” sería inteligible. Si la respuesta de A hubiese sido “más o menos a mil metros de acá”, la palabra “acá” es un índice, dado que tiene exactamente la misma fuerza que si hubiera señalado un punto preciso del terreno entre A y B. (...)

RELEA Y AGREGUE OTROS EJEMPLOS.


Comentario:
Debido a que el signo indicial coexiste con su objeto, resultan muy simples algunos signos tales como el piso mojado, el termómetro de mercurio o la veleta (encontrará unos cuantos ejemplos de índices en la página 49 del capítulo 2 “La semiótica” de diseño.com).


En este fragmento Peirce se refiere a palabras como “cuidado” o “acá”, que en determinado contexto funcionan como signos índices. La palabra “cuidado”, en una oración como “el cuidado de la ropa”, no es un índice, es un símbolo.










Sobre símbolo


(...) La palabra símbolo tiene tantos significados que sería dañar el lenguaje agregarle otro nuevo. No pienso que la significación que le adscribo, la de un signo convencional, o bien dependiente de un hábito (innato o adquirido), sea tanto un nuevo significado como una vuelta al significado original. Etimológicamente significaría algo arrojado conjuntamente, tal como embolum es algo arrojado dentro de una cosa. Se dice generalmente que en la palabra símbolo el arrojar conjuntamente debe ser entendido como “conjeturar”; pero, si así fuera, deberíamos hallar alguna ocasión, al menos, en la que significara conjetura, y éste es un significado que podemos buscar en vano en toda la literatura. Pero los griegos usaron “arrojar conjuntamente” (symballein) con mucha frecuencia para designar la realización de un contrato o un convenio. (...)






Cualquier palabra común, tal como “dar”, “pájaro”, “matrimonio”, puede constituir un ejemplo de símbolo. Es aplicable a cualquier cosa que pueda realizar la idea conectada con la palabra: pero en sí misma, no significa esas cosas. No nos muestra al pájaro de que se trata, no encarna delante de nuestros ojos el acto de dar o el de contraer matrimonio, pero implica que somos capaces de imaginar esas cosas y que hemos asociado las respectivas palabras con ellas. (...)


RELEA Y AGREGUE OTROS EJEMPLOS.






Sobre ícono

Un Ícono es un Representamen cuya Cualidad Representativa es una Primeridad de él en tanto Primero. Esto es, una cualidad que el ícono posee en tanto cosa lo vuelve apto para ser un Representamen. Así, cualquier cosa es apta para ser un Sustituto de otra cosa a la que es similar (1). (La concepción de “sustituto” involucra la de intencionalidad y, por lo tanto, la de Terceridad genuina). Un Representamen por Primeridad nada más solamente puede tener puede tener un Objeto similar. Un Signo por Primeridad es una imagen de su objeto y, para expresarlo más estrictamente, sólo puede ser una idea, porque debe producir una idea interpretante; y un objeto externo provoca una idea mediante una reacción sobre el cerebro. Una posibilidad singular es un ícono únicamente en virtud de su cualidad; y su objeto solamente puede ser una Primeridad. Pero un signo puede ser icónico, es decir, puede representar a su objeto predominantemente por su similaridad, con prescindencia de su modo de ser. Si fuera necesario designarlo con un sustantivo, un representamen icónico podría llamarse hipoícono (2). Cualquier imagen material, tal como un cuadro de un pintor, es ampliamente convencional en su modo de representación; pero considerada en sí misma, sin necesidad de etiqueta o designación alguna, podría ser denominada un hipoícono (3).






Los hipoíconos pueden ser clasificados a grandes rasgos de acuerdo con el modo de Primeridad que comparten. Aquellos que comparten cualidades simples, o Primeras Primeridades, son imágenes; los que representan las relaciones primordialmente diádicas, o como consecuencia de tales, de las partes de algo por medio de relaciones análogas entre sus propias partes (4), son diagramas; aquellas que representan el carácter representativo de un representamen representando un paralelismo en alguna otra cosas, son metáforas. (5) (…)






Notas:


(1) Un objeto, en principio, es siempre signo de sí mismo.


(2) Dejo la denominación de hipoícono para ser fiel al texto.


En nuestro curso seguiremos refiriéndonos a este tipo de signos como íconos.


(3) Fíjese que dice “pero considerada en sí misma”: se refiere a (la) imagen y no al (el) cuadro. En su “modo de representación”un cuadro es un símbolo (es una convención) y, como “imagen en sí misma” es un ícono. Según el estilo del pintor, puede ocurrir que una parte, o la totalidad de la imagen, resulten ser un ícono-imagen, un ícono-diagrama o un ícono-metáfora.


(4) Dos ejemplos. El plano de una casa “presenta relaciones análogasentre sus propias partes”, esto es: entre plano y casa. Lo mismoocurre con la moldería de indumentaria.


Ambos ejemplos se distinguen en que un molde se presenta siempre en una escala 1:1 con la parte del vestido que representa. El último caso es válido para cualquier molde, de cualquier objeto, por definición. Sí, claro, por definición de molde.


(5) Releyendo a Peirce: “aquellas que representan el carácter representativo de un representamen representando…”. Representan – representativo – representamen - representando: es una buena “representación” del estilo de Peirce. Ya dije que su estilo es atiborrado. Igual, vale la pena leerlo.


RELEA Y AGREGUE OTROS EJEMPLOS.










Acerca de otra sabiduría…

Fragmento extraído del libro “Los objetos singulares. Arquitectura y filosofía” de Jean Baudrillard y Jean Nouvel, Fondo de Cultura Económica, 2006.

Jean Baudrillard (en adelante J.B.): ¡Pero yo no hago una mística de la espontaneidad! De hecho, hay que aceptar la invitación de la serendipity.


Jean Nouvel (en adelante J.N.): ¿Serendipity?


J.B. Serendipity, sí. De hecho, nadie conoce su definición exacta… Es el hecho de buscar algo y encontrar completamente otra cosa.


J.N. ¡Pero yo soy un adepto de ese deporte! El M. Jourdain (1) de la serendipity…


J.B. ¡Lo esencial es haberlo buscado! Incluso si pasas al lado de lo que habías buscado inicialmente, el movimiento de la búsqueda se desplaza, y se descubre otra cosa… La noción de serendipity existe entre los anglosajones, y se aplica sobre todo al dominio de las ciencias. Es también el nombre de una revista londinense en la que encuentras todo lo que quieres, ¡salvo lo que venías a buscar! La palabra proviene del sánscrito. Es un muy bello término para decir “la sabiduría”, está arraigado en la literatura sagrada hindú desde hace siglos.


J.N. En el fondo, se busca algo, pero nunca se sabe qué. Cuando se busca, todo va bien… por fortuna, en arquitectura no hay nunca una sola respuesta correcta. Hay millones lamentables y hay algunas miles excitantes. Basta encontrar una realizable. Pero estas respuestas son de una simplicidad extraña; paradójicamente, buscan ser evidentes pero son indescifrables. No hay nada más insoportable que un edificio cuyas recetas se conocen de memoria. En las conferencias sobre arquitectura, uno escucha a menudo esas recetas de cocina que conducen a la creación de un edificio. No siempre hay necesidad de decir cómo se ha hecho algo, de revelar la estrategia de la arquitectura, pero sí la de crear el misterio indispensable para una cierta seducción.






(1) M. Jourdain es un personaje (de la comedia-ballet “El burgués gentilhombre”, de Moliere) que pretende adquirir los modales de los aristócratas que frecuentan la Corte, para así llegar él a ser un hombre distinguido, noble y de alto rango como sus ídolos. Invita a gente distinguida, “dioses” para él, a cenar en su casa, dándoles grandes banquetes y favores con la esperanza de que le den a cambio algún reconocimiento, lo cual sería un inmenso honor. También se dedica a aprender todo aquello que le parece indispensable: el manejo de las armas, el baile, la música, la filosofía..., pero sin interesarle de veras, sino únicamente para imitar lo mejor posible a un elegante y distinguido noble.








Aplicación conceptual


En las páginas que siguen ("las páginas que siguen" las conseguirá sólo en el local de fotocopias de planta baja) encontrará una buena cantidad de casos para aplicar la definición de signo según Peirce, las relaciones entre el Representamen, el Objeto y el Interpretante y, además, desarrollar algunas semiosis ilimitadas.

En estos casos hay “de todo un poco”: historietas (viñetas), publicidades, dibujos, moldes, marcas comerciales, etc.


Encontrará isologos. Un isologo es un dispositivo (por lo general, gráfico) que combina una imagen y un texto. La palabra isologo lo indica:


ISO significa “igual, o similar” (por ejemplo, las isotermas son puntos geográficos con la misma temperatura, las isobaras son puntos geográficos con la misma presión y así podríamos seguir).


LOGO significa “tratado, regla, estudio, palabra” (por ejemplo la psicología es el estudio de la psiquis, la semiología es el estudio de los signos, etc.).


Entonces, si un isologo es más “ISO” que “LOGO” estaremos en presencia de un ícono simbólico; si un isologo es máa “LOGO” que “ISO” estaremos en presencia de un símbolo icónico.


Es posible que la imagen y el texto no se encuentren “separados”, aunque será interesante reflexionar cómo se vinculan entre si para dar un sentido determinado. También, puede ocurrir que el mismo signo sea un ícono con forma de texto o un texto tome una forma icónica.


Por lo tanto, en los casos que se presentan a continuación:

1. Encuentre y explique las relaciones del REPRESENTAMEN con el OBJETO y el INTERPREANTE según se trate de símbolos, símbolos con carga icónica, íconos, íconos con carga simbólica.

Si toma en cuenta el contexto en que estos casos podrían presentarse, también encontrará para explicar:

2. Índices, índices con carga simbólica o símbolos con carga indicial.


Pero, en realidad, no hace falta que imagine contextos muy sofisticados: si señala y argumenta bien el REPRESENTAMEN, el OBJETO y el INTERPRETANTE de cada caso, podrá definir con claridad, sin dudas, qué tipo de signo se trata.
Puede ocurrir ( es posible en muchos casos) que encuentre más de un signo en cada caso. Por lo tanto:

3. Explique cada uno de esos signos y la relación que se establece entre ellos.

No se trata de acertar sino de reflexionar. Recomiendo que estudie y ejercite durante la semana para, luego, compartir y7o confrontar sus dudas y certezas en la clase de trabajos prácticos. Escuchar (oír) que “tal cosa” es un ícono, un índice o un símbolo y anotarlo es una práctica que sirve para poco y nada; basta modificar un poco el caso para “volver a empezar” en el TP1 o en el Primer Parcial.
Los conceptos no se despachan en 10-15 segundos, se elaboran.
Ya lo mencioné al principio;, encontrará casos de distinto orden, rubro (o género).


4. Tome, por lo menos, uno de cada rubro o género y desarrolle una Semiosis Ilimitada.


Ojo con los INTERPRETANTES: amor, Dios, ideología, etc. son generalizaciones que pueden ser interpretantes de una gran cantidad de signos (con estos cuatro, casi todos) Si incluye inmediatamente una generalidad, la semiosis será muy limitada y no explicará casi nada.


Una recomendación: en un signo en el que tenga bien definidos y explicados el REPRESENTAMEN, el OBJETO y el INTERPRETANTE, intercale otros INTERPRETANTES que determinarán otros OBJETOS.


Luego sí, a partir del INTERPRETANTE superior siga desarrollando la semiosis ilimitada “hacia “arriba” hasta alcanzar un INTERPRETANTE general (que puede ser uno de los citados como ejemplo, o cualquier otro).

En la gran mayoría de los casos se puede también aplicar “Funciones de lenguaje”, “Mitologías” y “Operaciones retóricas”.
Ya veremos esos temas en las próximas clases y podremos volver a este corpus.
A modo de pizarra de bodegón.
“¡ HOY: PEIRCE !”










Para la clase de trabajos prácticos del viernes 15 de abril:






Estudiar:






En DISEÑO.COM:


Capítulo 2 “La semiótica”


Capítulo 3 “Semiologías y semióticas”






En éste Apunte:


“Peirce por Peirce”






Realizar la Aplicación conceptual.

viernes, 1 de abril de 2011

Teórico Nº 2: "La semiología"

 
1º de abril


TEORICO Nº 2

LA SEMIOLOGIA



Guía de lectura


DISEÑO.COM


Capítulo 1






1. El signo: unidad mínima de significación.


2. Definición de Lengua


3. Definición de Habla


4. Definición de Lenguaje


5. La diferencia entre lengua e idioma


6. La diferencia entre lenguaje y vocabulario


7. La semiología: semeion


8. Definición de Saussure


9. El signo según Saussure: definición


10. El significado


11. El significante


12. Lo arbitrario del signo


13. Carácter lineal del significante


14. Inmutabilidad y mutabilidad: conceptos solidarios


15. El valor.


16. Paradigma y Sintagma: los dos ejes del lenguaje


17. Denotación y Connotación


18. El signo de vestimenta.


19. La diferencia entre objeto cosa y objeto lingüístico


20. El lenguaje y las ideas


21. El mito bíblico: lengua y habla en Adán.


22. ¿Tiene sentido la búsqueda de una lengua “perfecta”?


23. Babel: la confusión de lenguas, el multilingüismo


24. El lenguaje: una laberinto de símbolos


25. La bifurcación es en el tiempo: carácter lineal del significante. Mutabilidad e inmutabilidad


26. El jardín de senderos es una enorme adivinanza






TEXTOS COMPLEMENTARIOS OBLIGATORIOS






Ajedrez, por ejemplo






El que sigue es un ejemplo de Ferdinand de Saussure para lo conceptos de valor, sincronía y diacronía. Son fragmentos tomados de los capítulos “La lingüística estática y la lingüística evolutiva” e “Identidades, realidades, valores” del Curso de lingüística general.













(…) Una partida de ajedrez es como una realización artificial de lo que la lengua nos presenta bajo una forma natural.






Veámoslo de cerca.






En primer lugar, un estado de juego corresponde perfectamente a un estado de lengua. El valor respectivo de las piezas depende de su posición en el tablero; lo mismo que en la lengua cada término tiene su valor por oposición con todos los demás términos.






En segundo lugar, el sistema nunca es más que momentáneo; varía de una posición a otra. Es que los valores dependen también, y sobre todo, de una convención inmutable, la regla del juego, que existe antes del inicio de la partida y perdura tras cada jugada. Esta regla, admitida de una vez por todas, existe también en materia de lengua: son los principios constantes de la semiología.






Por último, para pasar de un equilibrio a otro, o –según nuestra terminología- de una sincronía a otra, basta el desplazamiento de una pieza; no hay trastorno general. Aquí tenemos el paralelo del hecho diacrónico con todas sus particularidades. En efecto:






a) Cada jugada de ajedrez no pone en movimiento más que una sola pieza; de igual modo, en la lengua los cambios se refieren a elementos aislados.






b) A pesar de esto, la jugada tiene una repercusión en todo el sistema; al jugador le es imposible prever exactamente los límites de ese efecto. Los cambios de valores que resulten serán, según el caso, o nulos, o muy graves, o de importancia media. Tal jugada puede revolucionar el conjunto de la partida y tener consecuencias incluso para piezas dejadas de lado. Con la lengua ocurre exactamente lo mismo.






c) El desplazamiento de una pieza es un hecho absolutamente distinto del equilibrio precedente y del equilibrio subsiguiente. El cambio operado no pertenece a ninguno de esos dos estados: pero los estados son lo único importante.






En una partida de ajedrez, cualquier posición dada tiene por carácter singular estar liberada de sus antecesores; da exactamente igual que se haya llegado a ella por una vía o por otra; el que ha seguido toda la partida no tiene la menor ventaja sobre el curioso que viene a ver el estado del juego en el momento crítico; para describir esta posición es completamente inútil recordar lo que acaba de pasar diez segundos antes. Igualmente, todo esto se aplica a la lengua y consagra la distinción radical de lo diacrónico y lo sincrónico. El habla no opera más que sobre un estado de lengua, y los cambios que suceden tras los estados no ocupan en ellos lugar alguno.






Sólo hay un punto en que la comparación no concuerda: el jugar de ajedrez tiene la intención de realizar el desplazamiento y de ejercer una acción sobre el sistema, mientras que la lengua no premedita nada; es espontánea y fortuitamente como sus piezas se desplazan –o mejor, se modifican- en ella. Para que la partida de ajedrez se parezca por entero al juego de la lengua, habría que suponer un jugador inconsciente o ininteligente. Por otra parte, está única diferencia hace más instructiva aún la comparación, mostrando la absoluta necesidad de distinguir en lingüística los dos órdenes de fenómenos: Porque si los hechos diacrónicos son irreductibles al sistema sincrónico que condicionan cuando la voluntad preside un cambio de ese género, con mayor motivo lo serán cuando enfrentan una fuerza ciega con la organización de un sistema de signos.






(…) Tomemos un caballo: ¿es en sí mismo un elemento del juego? No, con toda seguridad, porque en su materialidad pura, fuera de su casilla y de las demás condiciones del juego, no representa nada para el jugador y sólo se convierte en elemento real y concreto cuando se reviste de su valor y forma cuerpo con él. Supongamos que en el transcurso de una partida esta pieza resulta destruida o perdida: ¿se la puede reemplazar por otra equivalente? Por supuesto: no solamente por otro caballo, sino por una figura carente de todo parecido con ésta que será declarada idéntica, con tal que se le atribuya el mismo valor.









Lenguaje, del diccionario






Etimología: Del latín lingua “órgano humano para comer y pronunciar”, de donde deriva lenguaje “manera de hablar” y otros vocablos como lenguado “pez con forma de lengua”.






LENGUAJE.






Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente.






Lengua, sistema de comunicación verbal.






Manera de expresarse. Lenguaje culto, grosero, sencillo, técnico, forense, vulgar.






Estilo y modo de hablar y escribir de cada persona en particular.






Uso del habla o facultad de hablar.






Conjunto de señales que dan a entender algo. El lenguaje de los ojos, de las flores.






Informática. Conjunto de signos y reglas que permiten la comunicación con un ordenador.






Informática. –de alto nivel. Lenguaje que facilita la comunicación con un computador mediante signos convencionales cercanos a los de un lenguaje natural.






Informática. –ensamblador. Lenguaje muy similar al de máquina, con pequeñas modificaciones mnemotécnicas que facilitan su uso. Es de nivel inmediatamente superior al de máquina.






Informática. –máquina. Conjunto de instrucciones codificadas que una computadora puede interpretar y ejecutar directamente.






Conjunto de sonidos articulados






Siguiendo a Saussure “la lengua es el lenguaje menos el habla”. La definición es precisa porque señala que si al lenguaje articulado le “quitamos” el habla que es su puesta en acto individual, nos queda la lengua -como resultado- que son las reglas, las normas, las convenciones, etc. El habla es individual y la lengua es social. Por cuestiones didácticas siempre he definido al lenguaje constituido por la lengua y el habla. Esta “solución” supone un pasaje de términos que resulta de más fácil comprensión que la formulación original de Saussure.






… con que el hombre manifiesta lo que piensa y siente.






“El hombre – ya sabemos es una generalización que se refiere a “seres humanos” o, mejor aún a sujetos. Creo que no vale la pena señalar el prejuicio sexista. . El diccionario da por supuesto que “lo que sueña” se halla dentro de “lo que piensa y siente”.






Lengua, sistema de comunicación verbal.






Aquí es dónde más cerca estamos de la definición de lenguaje según Saussure. Esta acepción responde a la noción de lenguaje que surge de la lingüística y -más precisamente- de la semiología. En efecto, “en la lengua no hay más que diferencias”, y esas diferencias son fonológicas. Dicho de otra manera: el lenguaje es un sistema porque la lengua lo es.






Manera de expresarse. Lenguaje culto, grosero, sencillo, técnico, forense, vulgar.






El estilo se encuentra inscripto en el lenguaje pero no es en sí mismo un lenguaje. Cuando no referimos al estilo de un escritor como un lenguaje, lo hacemos porque ese estilo marca una tendencia, un paradigma dentro de la literatura, o una marca de su identidad.






Conjunto de señales que dan a entender algo. El lenguaje de los ojos, de las flores.






En la conversación cotidiana nos referimos a ciertos repertorios o glosarios como un lenguaje. Bien, estos conjuntos de términos no son un lenguaje para la semiología porque su “razón de ser” es un conjunto de términos que –no necesariamente- se establecen por oposiciones y diferencias. Una colección no es un lenguaje. Menos aún cuando los elementos de ese repertorio no son lingüísticos, como es el caso de las flores. En cuanto al lenguaje de los ojos, yo hubiera preferido como ejemplo “el lenguaje de la mirada”; sean ojos o miradas, tampoco son lenguajes.






El color -como percepción material- tampoco se constituye en un lenguaje. Esta cuestión la encontrará ampliada en un el subtítulo “¿Semiología o semiótica del color?” del capítulo “Las connotaciones del color de diseño.com. También en una conferencia que di sobre el mismo tema en el Congreso ARGENCOLOR 2002, en la ciudad de Rosario (se encuentra en internet: www.fadu.uba.ar/sitios/sicyt/color/02pon.htm ).






Uso del habla o facultad de hablar






Nuevamente nos podemos acercar a Saussure: “el lenguaje no es natural en el hombre, lo que es natural es su capacidad de producir hechos de lengua”.. Venimos “diseñados” para el lenguaje pero no nacemos con lenguaje. Es obvio, en esta acepción han quedado excluidos los animales debido a que poseen ciertas conductas adaptativas de señales que no son un lenguaje verbal (aunque algunos respondan con determinada conducta a determinada palabra). Es cierto: “algunos perros sólo les falta hablar”. Es más, uno podría decir que “lo hacen a su manera”, pero –lamentablemente- esto no es más que una resignificación o una metáfora.






Informática. Conjunto de signos y reglas que permiten la comunicación con un ordenador.






Es interesante ver el espacio que el Diccionario de la Lengua Española (2001) adjudica a todas las acepciones que surgen de la informática.






Veamos: la comunicación con un ordenador no es tal. En todo caso, pedemos decir que nos comunicamos a través de ordenadores (para nosotros “computadoras”) mediante el correo, el Chat, etc. Podríamos agregar que la PC es, sobre todo, un Medio de Comunicación. Pero cuando usamos la PC con cualquier programa “sin conexión” no nos estamos comunicando con la máquina. El hecho de que la relación se establezca a partir de un sistema de códigos complejo no significa que entre una persona y la máquina se establezca una comunicación (sería equivalente a decir que nos comunicamos con un cuaderno o una licuadora). La interfase ha hecho cada vez más íntima la relación entre el sujeto y la PC; la ha “naturalizado”. Pero, la PC sigue siendo una máquina; no es un sujeto.






El diccionario separa y aclara los distintos niveles de “lenguaje” entre el sujeto y la interfase, el “lenguaje” de los programas (cada vez más analógicas), y el “lenguaje de máquina” casi inaccesible para el usuario común. Bien, siguiendo las definiciones de Saussure no son lenguajes: son modelos de codificación.










Para la clase de trabajos prácticos del viernes 8 de abril:










Estudiar:






En DISEÑO.COM:
Prólogo, Introducción y Capítulo 1 "La semiología"






En Módulo 1:
Del Curso de lingüística general, Ferdinand de Saussure:

Cap. III: “Objeto de la lingüística”


Cap. IV: “Lingüística de la lengua y lingüística del habla”


Cap. V: “Elementos internos y elementos externos de la lengua”










Aplicación Conceptual 1


1. Aplique y discuta el concepto de lenguaje en el texto "El jardín de senderos que se bifurcan", de J L. Borges.

2. Aplique y discuta el concepto de lengua en el texto "El sueño de la lengua perfecta", de U. Eco.




Aplicación conceptual 2



1. Distinga entre glosario y lenguaje (lenguaje, según el sentido cotidiano del término y según Saussure).

 Aplicación conceptual 3



En la siguiente nota “Las palabras resisten”, por Roberto Fontanarrosa:


1. Aplique los conceptos de lengua y habla, según Saussure.

2. Aplique los conceptos de mutabilidad e inmutabilidad del signo, según Saussure:






Clarín, 24 de enero de 2006


Las palabras resisten


Por Roberto Fontanarrosa.






Que el noventa por ciento de las palabras de aquel diccionario de argentinismos haya sobrevivido más de cien años debe tener que ver con que se trata de un buen producto. Indudablemente, si una palabra resiste el paso del tiempo y los cambios, quiere decir que es lo suficientemente expresiva, demostrativa y comunicativa para permanecer. Es útil, sirve y sigue siendo fuerte.






Con las palabras también funcionan las modas. Aparecen o desaparecen, lo que le da dinámica a la lengua y a la comunicación. Sería absurdo pensar que hay palabras que se deben eternizar u otras que deben desaparecer enseguida. Además eso no lo decide uno. Ni la Academia ni nosotros ni nadie. Aparece según el sentir de la gente. En cuanto a palabras de otros tiempos que recuerde, algunas son relativas a artefactos que son viejos y es lógico que desaparezcan. Por ejemplo "botinero". Yo era chico y existía el botinero, donde uno ponía los zapatos. Hay otras que suenan muy viejas como cobija. Y otra que me he dado cuenta que uno pronuncia naturalmente y los chicos te miran raro es "macanudo". O "bolacear", que la usaba mucho mi viejo. A uno le quedan pegadas y te das cuenta que ya no indican nada a la gente más joven.






Uno tampoco quiere convertirse en una antigualla, que es otra palabra vieja, y también por el laburo mismo está muy atento al lenguaje y a los vocablos. Hay palabras que son muy acertadas y muy gráficas como una, más reciente, que es "pálida". Me parece bárbara porque refleja tan claramente la idea que quiere transmitir. Me da la impresión que el crecimiento notable de las comunicaciones y la posibilidad de viajar injertan palabras de un idioma en otro y yo creo que en 130 años va a haber una gran movilidad idiomática. En tanto siga la hegemonía de los países de habla inglesa, el inglés va a ser preponderante. Pero el castellano es muy fuerte, muy rico y tiene fundamentos para mantenerse y asimilar otro tipo de palabras y enriquecerse con ellas.






Por último, me parece saludable que se publiquen este tipo de cosas. Hace poco tiempo salió un tratado de la aceptación de las nuevas palabras, que a veces se entiende que es un dictamen de la Academia, cuando en realidad no es que la Academia vaya adelante y el habla popular, atrás. Es al revés. La Academia recoge el habla popular.

jueves, 17 de marzo de 2011

Teórico Nº 1: "La comunicación"

18 de marzo






TEÓRICO Nº 1


LA COMUNICACIÓN










Guías de lectura






“La comunicación”


capítulo 4 de DISEÑO.COM






1. Definiciones y perspectivas metodológicas.


2. Medios Masivos y Comunicación.


3. Aparato e Instrumento.


4. Canales Naturales y Canales Artificiales.


5. Tres criterios para establecer la comunicación como interrelación humana.


6. Diferencia entre comunicación e información.


7. Empirismo.


8. Modelo lineal.


9. Comunication Research


10. Teoría Crítica


11. El feed-back.


12. El modelo de Palo Alto.


13. La industria cultural.


14. Funcionalismo y Teoría Crítica: analogías y diferencias.


15. Receptor pasivo. Receptor activo.


16. Modelos Estructurales.


17. Concepto de estructura. Estructuralismo. Estructurado.


18. Investigación Transdisciplinar.


19. La diferencia entre transdisciplinar e interdisciplinar.


20. La idea de campo. La noción de entre.


21. La producción de subjetividades.


22. El diseño y la comunicación desde esta perspectiva.


23. Comunicación y cultura.


24. Los usos cotidianos del término cultura.


25. Comunicación y comunicar. Una teoría. Una acción.


26. “No se puede no comunicar”


27. La comunicación como envío de códigos unívocos.


28. La comunicación como sensación.


29. No se puede comunicar para todos.


30. Tácticas y estrategias comunicacionales.


31. Comunicación y diseño.


32. “El diseño es uno solo”.


33. Definiciones del diccionario. Alcances y restricciones.


34. Encuentro y encontrar.


35. El diseño según el diccionario.


















“Medios de moda”


Capítulo 17 de DISEÑO.COM






1. Definiciones de Comunicación.


2. La diferencia entre Medios Masivos de Comunicación y Medios Masivos de Información o Difusión.


3. La segmentación.


4. Definición “más ajustada” de Actividad del Receptor.


5. ¿Actividad del receptor o actividad del destinatario?


6. Las condiciones tecnológicas, productivas, etc.


7. Las condiciones culturales.


8. El Establecimiento de Agenda


9. Distintas perspectivas de la Agenda.


10. El cruce entre Actividad del Receptor y Establecimiento de Agenda.


11. La segmentación según el Medio.


12. Medios Gráficos. El diario que viene.


13. Radio. La radio que viene.


14. Internet, un medio de comunicación.


15. El texto de Internet.


16. Imagen, sonido, texto.


17. Televisión e Internet. La pantalla que viene.


18. Computación e Internet. El uso de PC.


19. La comercialización a través de Internet.


20. Moda y TV.


21. Moda y Radio.


22. Moda y Medios Gráficos.


23. Medios especializados en Textil.


24. Las incumbencias éticas profesionales.


25. Escuchar y oír. Mirar y ver.


26. Mirar las noticias.


27. El “uso” de las noticias.


28. Dimensión Tecnológica: la diferenciación del consumo (segmentación)


29. Dimensión Política: el paradigma de la democracia comunicativa.


30. La televisión: un objeto banal.


31. El evento como historia o relato.


32. La diferencia entre hecho, hecho noticioso y noticia.


33. Importante: la diferencia entre Actividad del Receptor y Opinión.


34. Las “brechas”, las “fisuras” de la emisión: discuta desde la perspectiva transdisciplinar.










“La teoría crítica”


En *La investigación de la comunicación de masas*, por Mauro Wolf


Módulo 1






1. La teoría crítica como “abogado del diablo”. ¿Por qué?


2. Escuela de Frankfurt.


3. Construcción analítica y relación con las fuerzas sociales.


4. “Datos de hecho” y “productos histórico-sociales”.


5. Industria cultural.


6. Técnica de análisis: “datos objetivos”.


7. Una valoración crítica de la elaboración científica: ciencias sociales.


8. Industria cultural como sistema.


9. El consumo.


10. “El consumidor no es soberano, como la industria cultural desearía hacer


creer…”


11. Individualidad y pseudo individualidad.


12. Diferenciación e integración.


13. “(…) prohíbe la actividad mental del espectador…” Receptor pasivo.


14. “(…) el espectador siente que viaja en un tren seguro…”


15. Concepto de fruición para este caso.


16. La estereotipación.


17. La investigación administrativa.


18. Cómo manipular.


19. Comprensión de la sociedad en su totalidad.


20. ¿La investigación administrativa tiende a “operativizar” la teoría


crítica?










TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO






Ampliación de “la comunicación”






“Parafraseando una memorable frase de la política argentina, a veces digo –un poco en broma- que entre quienes trabajamos con teorías tales como la comunicación, la sociología, la historia o el diseño, encontraremos estructuralistas, posestructuralistas, constructivistas, deconstructivistas, etc. ¿Y funcionalistas? ¡Ah, no, funcionalistas ‘somos todos’!” [1] (…)


Doy por supuesto que el tema de la epistemología fue central en la materia Introducción al conocimiento científico del CBC. Por lo tanto, en este curso de Comunicación y crítica no nos dedicaremos todo el tiempo a la epistemología, pero sí ubicaremos a cada uno de los distintos autores en la perspectiva desde la cual teorizan.






“Cualquier definición o concepto se articula con alguna posición metodológica. Elegir entre ‘la preferida’ o ‘la interesante’ no requiere más que la opción ética de hacerla explícita.” [2]






En el capítulo 4 “La comunicación” de DISEÑO.COM he tomado tres perspectivas epistemológicas:


- Fenómenos empíricos


- Modelos estructurares


- Investigación transdisciplinar






“Ninguna de estas posiciones es ingenua o neutra, ninguna queda invalidada por otra. Conviene, diría yo, reservarse cierta autonomía teórica, a la vez que reconocemos una inevitable ‘simpatía’ por alguna de las corrientes.


No se trata de revelar una verdad oculta que nuestro esclarecimiento intelectual alumbrará sino de entender que el modelo que elijamos determinará el objeto.”


El propósito es señalar tres modelos de pensamiento que –en principio- son bien distintos entre sí.


En una –tal vez, demasiado- apretada síntesis podríamos decir que se trata de un primer modelo lineal de causa - efecto, otro modelo que puede ser planteado como un sistema relacional y un tercer modelo que se basa en la idea de campo y condensación de sentido.


Ahora bien, hay otras posiciones epistemológicas y, por lo tanto, otros modelos.






Ahora, agregaré dos: el constructivismo y el deconstructivismo.


































Constructivismo






Para el modelo constructivista, la realidad es una construcción hasta cierto punto “inventada” por quien la observa: nunca se podrá llegar a conocer la realidad como lo que es ya que, al enfrentarse al objeto de conocimiento no se hace otra cosa que “ordenar” los datos que el objeto ofrece en el marco teórico del que se dispone. Dicho de otra manera: la realidad no existe sin el sujeto.


Ernst Von Glasersfeld (considerado uno de los popes del constructivismo radical) sostiene que la realidad se construye a partir de la experiencia de la propia realidad. Von Glasersfeld enuncia los siguientes principios básicos:






a) El conocimiento no se recibe pasivamente ni a través de los sentidos, ni por medio de la comunicación, sino que es construido activamente por el sujeto cognoscente.






b) La función del conocimiento es “adaptativa” (en el sentido biológico del término) tendiente al ajuste y a la viabilidad.






c) La cognición sirve a la organización del mundo experiencial del sujeto, no al descubrimiento de una realidad ontológica objetiva.






d) Existe algo así como una “experiencia de socialidad”, en términos de “una construcción conceptual de los otros”. En este sentido, las otras subjetividades se construyen a partir del campo experiencial del individuo.






Sobre estos postulados Von Glasersfeld infiere que los significados o las relaciones conceptuales no pueden ser transmitidos de un hablante a otro. Los conceptos son como “bloques” que derivan de la experiencia individual y, luego, se ajustan intersubjetivamente: los significados son subjetivos, por lo tanto “no podemos mantener la noción preconcebida de que las palabras comunican ideas o pensamientos”.






¡Ojo, mucho ojo con las palabritas sueltas! No siempre que “aparece” la palabra función se trata de funcionalismo, ni cuando “aparece” la palabra sistema se trata de estructuralismo; tampoco cuando “aparecen” expresiones tales como “condensación o producción de sentido” se trata automáticamente de la investigación transdisciplinar.


Muchas veces leemos o escuchamos asegurar que fulano es “tal cosa” o mengano es “tal otra”. Quienes lo hacemos (ya que estamos, me incluyo) conocemos al autor y, por lo tanto, su perspectiva epistemológica no surge del fragmento leído o mencionado sino de un juicio previo.






Para seguir hará falta precisar alguno de los términos mencionados.






Por cognición entenderemos aquí la “acción o efecto de conocer”, sin más. La palabra cognición puede confundir el constructivismo con el cognitivismo, que es otro modelo epistemológico (más próximo al conductismo). Volver a TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO:






El término socialidad no existe en el diccionario como tal. El autor lo “inventa” para señalar el carácter social de la comunicación humana. No confundir entonces esta “socialidad” con “sociabilidad”, que sí existe en el diccionario y refiere a cierta capacidad (“natural”, según el diccionario) de relacionarse al trato con los demás.






La palabra viabilidad es una traducción del vocablo inglés fit (arranque, arrebato). Para Von Glasersfeld es un concepto que indica que el conocimiento no puede ser asimilado a la idea de “representación de la realidad” sino más bien como una “llave” que abre diversos caminos para el sujeto.






En palabras del autor: “(….) el sujeto desea tomar control sobre lo que percibe, de manera de eliminar cualquier desviación o perturbación del logro de sus propias metas. (…) De alguna forma, al sujeto no le interesa controlar la ‘cosa’, sólo le interesa compensar las perturbaciones que siente esa ‘cosa’ representa para sus metas y, por lo tanto, lo hace capaz de adaptarse a circunstancias cambiantes”. Por eso, Humberto Maturana (otro constructivista, aunque no radical) habla de “objetividad”, así, entre comillas, para remarcar cómo la objetividad se convierte en un instrumento de poder, por ejemplo, en la ciencia. En palabras de Maturana: “(…) el resultado de asumir esta postura es la aceptación legítima del otro. Ya que el lugar que ocupa el otro en el mundo es distinto al mío, su “objetividad” será distinta y no puedo sino escucharle con respeto”.






Por último, por ontológico entenderemos aquello relativo a la ontología; término de la metafísica que trata del ser en general y de sus propiedades trascendentales.










Deconstructivismo






En este caso, tomaré algunas ideas del filósofo Jacques Derrida.


El deconstructivismo no es desconstructivismo, ya que no se trata de la negación ni de lo opuesto al constructivismo. Otra forma de denominarlo, que sí es válida, es deconstrucción.


El término “deconstructivismo” fue elegido por Derrida derivado del término “destrucción” con el cual Martín Heidegger consideró una “técnica del pensamiento filosófico como fin de revisar profundamente las terminologías utilizadas en las humanidades”.


Derrida radicalizó la tradición lingüística de Ferdinand de Saussure (que veremos en la próxima clase) asegurando que “todo es texto”, incluso las arquitecturas y las pinturas. Así, el cerebro construye el mundo del sujeto; sus procesos internos se convierten en procesos cognitivos, comunicables a “otros cerebros” por vía de la representación simbólica.


Una obra de arte –ya sea un cuadro o un edificio- es un intento de materializar en un mundo externo las realidades generadas en el estructura reflexiva del cerebro.


Siguiendo esta posición de Derrida, el cerebro es una especie de súper-texto que se organiza en paralelismo y en redes, y no en jerarquías como sostuvo Descartes.


El deconstructivismo incluye ideas de fragmentación, procesos no lineales, procesos de diseño en base a geometría no-euclidiana, negando polaridades como las nociones de estructura y recubrimiento.


Un ejemplo de la complejidad deconstructivista es el Vitra Design Museum de Frank Gehry, que toma el cubo blanco básico sin ornamentación de las galerías de arte modernistas y lo deconstruye empleando geometrías que recuerdan el cubismo y el expresionismo abstracto: toma el cubo como punto de partida y subvierte los aspectos funcionales del modernismo clásico.


Uno de las discusiones sobre el deconstructivismo se basa –justamente- en señalar que se trata de conclusiones auto-lógicas: el deconstructivismo no sólo reconstruye sino también produce nuevos textos que implican una nueva deconstrucción.


La arquitectura deconstructivista puede manifestarse en el medio visual del boceto, del dibujo o de la animación computarizada, pero, una vez construida la edificación, sólo queda una huella cimentada de un proceso complejo. Por ejemplo, no cabe ninguna duda que el Museo Guggenheim de Bilbao presenta una escenografía deconstructivista espectacular, pero su forma misma (diseñada también por Frank Gehry) se constituye en un logotipo fijo del “turismo cultural” que, además, reclama un poder centralizado para definir las “modas” de la arquitectura. Todo ello es contradictorio con el movimiento deconstructivista expresado en el proyecto.


El diseño asistido por computadora (CAD) es actualmente una herramienta esencial. El modelado tridimensional, la representación de espacios virtuales y las animaciones, ayudan en la conceptualización de espacios complejos.


Algunos críticos al deconstructivismo lo ven como un ejercicio formal, sin contenido, que puede dar como resultado “cualquier cosa” que el arquitecto desee y, por lo tanto, sufre de falta de consistencia.


Otros críticos rechazan la premisa de que la arquitectura sea capaz de ser el sujeto de la filosofía lingüística, por lo tanto, mal se puede plantear la misma como un lenguaje.


Es cierto que para muchos arquitectos y diseñadores la opción deconstructivista resulta cómoda porque al tomar el término “deconstrucción” en un sentido doméstico no les exige una reflexión profunda del pensamiento proyectual: “en el proceso de diseño el cuerpo se deconstruye”, ¿viste?


Por ahora, ubicar el deconstructivismo como una epistemología es discutible; en todo caso, se trata de una posición filosófica o -mejor aún- de una estrategia que requiere cierta demora en su análisis. Sin ir más lejos, recurrir a una geometría no euclidiana sin conocer los principios básicos de Euclides es, por lo menos, una frivolidad. Si luego, el resultado del proyecto es un objeto de diseño estándar, nada hubo de deconstructivismo en su concepción.


Es obvio que la posición deconstructivista agita el debate entre modernidad y posmodernidad (tema que veremos con detenimiento en la segunda parte del curso).






[1] Capítulo 10 “Dos enfoques para un vestido” de Casos de comunicación y cosas de diseño.


[2] Op. Cit










Para la clase de Trabajos Prácticos del viernes 1º de abril:










Estudiar (en este orden):






Capítulo 4: “La comunicación” en DISEÑO.COM






Capítulo 17: “Medios de moda” en DISEÑO.COM






"La teoría crítica", por Mauro Wolf en Módulo 1










TEXTO COMPLEMENTARIO OBLIGATORIO:


Ampliación de “la comunicación”